jueves, 16 de noviembre de 2023

CLYMENE, EL OCÉANO PREHISTORICO QUE SEPARABA A LA AMAZONÍA DEL RESTO DE SURAMERICA.

 La corteza terrestre ha tenido múltiples aspectos en los 4.500 millones de años de existencia de nuestro planeta. Los continentes se han fusionado para formar supercontinentes y, en algunos lugares, los océanos se han cerrado para dar origen a uno nuevo en otro punto de la Tierra.




En este último caso se encuentra Clymene, un antiguo océano que se encontraba en el corazón de Brasil y separaba a la Amazonía del resto de bloques de Sudamérica, hace aproximadamente 570 millones de años, entre las épocas geológicas del Ediacárico y el Cámbrico.

Si bien la teórica existencia Clymene fue propuesta por primera vez en 2010 por un equipo de geólogos brasileños, recién en los últimos años se han encontrado mayores evidencias sedimentarias y de vida fósil que prueban su existencia

Antiguamente, el consenso científico dictaba que Gondwana había adquirido su estructura definitiva en un tiempo simultáneo, casi de un solo golpe. Sin embargo, los estudios sobre Clymene contradicen esta hipótesis.



Se estima que el océano Clymene, cuyo nombre ha sido recogido de la mitología griega, se cerró definitivamente hace 520 millones de años y que su desaparición fue la última pieza del rompecabezas que dio forma a Gondwana.

Gondwana fue una gigantesca masa terrestre ubicada en el hemisferio sur del planeta que estuvo compuesto por lo que hoy es América del Sur, Antártida, África, además de Australia, India y la península arábiga.

Hace 300 millones de años, producto de la tectónica de placas, Gondwana se juntó, por su extremo suroeste, con Laurasia, continente ubicado en el hemisferio norte, y dieron forma a Pangea, el último supercontinente de la Tierra.

La desaparición del océano Clymene (en azul claro) juntó a la Amazonía con los otros bloques de América del Sur


El cierre del océano Clymene dejó una cicatriz geológica en la corteza conocida como el cinturón de Paraguay, una cadena de montañas en forma curva que se extiende desde el sur de Argentina hasta el límite de los estados brasileños de Maranhao y Pará, atravesando Mato Grosso.

Esta historia ha podido ser determinada mediante la datación de las arcillas depositadas en el fondo de este antiguo océano y el estudio de los minerales presentes en las rocas, los cuales contienen información sobre la dirección y la intensidad del campo magnético almacenado en dichos minerales, detalla un estudio publicado en la revista Geology .

viernes, 10 de noviembre de 2023

VAALBARÁ EL PRIMER SUPERCONTINENTE QUE EXISTIÓ SOBRE LA TIERRA.

 Vaalbará es el nombre del primer e hipotético supercontinente que existió sobre la Tierra. Se estima que la Tierra se formó hace 4567 millones de años. Se supone que la existencia de este supercontinente «nació» hace entre 3800-3600 millones de años. Su existencia se basa en estudios geocronológicos y paleomagnéticos hechos entre los dos cratones arcaicos (protocontinentes) de Kaapvaal y el Pilbara. El cratón de Kaapvaal se denomina así por la provincia sudafricana de Kaapvaal; y el cratón de Pilbara, por la región homónima ubicada en Australia Occidental. Según los datos radiométricos de los cratones que formaron parte de Vaalbará, suponen que este existía hace unos 3300 millones de años y posiblemente también hace unos 3600 millones de años.




Hace poco tiempo se han realizado estudios de lo que sería el hallazgo de las rocas más antiguas de nuestro planeta en Canadá (Nuvvuagittuq, al este de la bahía de Hudson, en Quebec). Se halló y midió las minuciosas variaciones de la composición isotópica de elementos de las rocas, como el neodimio o el samario, que tienen una gran capacidad magnética y se llegó a la conclusión de que estas rocas debían tener entre 3800 y 4280 millones de años. Por lo que las rocas de Nuvvuagittuq serían el primer indicio de la primera corteza terrestre. También en Groenlandia se habían localizado rocas de hace 3800 millones de años que provenían del fondo de los océanos.




Una prueba adicional es la secuencia de similitudes estructurales de los cinturones supracorticales y gneis de estos dos cratones. Estos mismos cinturones supracorticales están ahora diseminadas por los márgenes del cratón Superior de Canadá y también por todos los cratones de los futuros continentes sucesores cuyos Gondwana y Laurasia supone que existían hace 200 millones de años. La posterior deriva seguida por los cratones Kaapvaal y Pilbara después de 2800 millones es una prueba más de que antiguamente estaban conectados. Se desconoce cuándo el supercontinente Vaalbará se empezó a fragmentar, pero datos geocronológicos y paleomagnéticos muestran que los dos cratones habrían tenido una separación rotacional de 30 grados de latitud, lo que implica que ya no eran contiguos hace 2800 millones de años.



Según estudios formados a través del tiempo, nuestro planeta sufrió muchos cambios posteriormente, hasta llegar a lo que es ahora y que lo podamos visualizar de la forma en que lo vemos ahora. Se sostiene la idea de que nuestro planeta tiene más de 4500 millones de años. Gracias a los avances podemos sacar conclusiones y poder suponer cuántos años hace que han surgido los antiguos continentes hasta su fragmentación. 


miércoles, 1 de noviembre de 2023

CIENTÍFICOS DECUBREN EN AUSTRALIA LAS ROCAS MAS ANTIGUAS DEL PLANETA TIERRA.

El hallazgo revela que la formación del continente oceánico fue anterior a las placas tectónicas que hoy conocemos.



Un equipo científico encontró en Australia el conjunto de rocas más antiguas del planeta. El hallazgo, del que participaron miembros de la Universidad de Australia Occidental (UWA, por sus siglas en inglés) y de la Universidad de Tecnología de Queensland, reveló la formación del continente oceánico antes de las placas tectónicas que hoy conocemos.

El estudio fue publicado este martes en la revista Nature Geoscience y se basó en el descubrimiento de un yacimiento en el este de Pilbara con rocas de entre 3.600 y 3.400 millones de años, cuando se estima que la corteza terrestre alcanzó su máxima temperatura.

El análisis de las rocas reveló que la antigua corteza terrestre realizó un vuelco gravitacional que fue seguido de al menos otros tres durante ciclos de 100 millones de años hasta que se desarrollaron las placas tectónicas, 3.200 millones de años atrás.



La UWA aclaró en un comunicado que estos vuelcos son consecuencia de la inestabilidad gravitacional de la corteza, producto de las propiedades volcánicas y las altas temperaturas de la fase inicial del planeta.

El líder del estudio, Daniel Wiemer, señaló que su trabajo muestra la particular formación y evolución de la primitiva corteza terrestre mediante estos vuelcos gravitacionales.

"Pudimos reconstruir la formación de rocas parecidas al granito y su subsiguiente exhumación, erosión y sedimentación durante el vuelco gravitacional más antiguo conocido", dijo Wiemer.

La investigación atribuye a estos episodios la mezcla química y progresión térmica de la corteza, que al final permitió la emergencia de un continente estable, capaz de sostener el proceso de formación de las placas tectónicas.


NUEVOS DESCUBRIMIENTOS DE ICNOFÓSILES DE LAS MARISMAS DEL CÁMBRICO EN WISCONSIN REVELAN COMO ERAN LOS PRIMEROS ANIMALES QUE PIZARON LA TIERRA FIRME.

  Los nuevos descubrimientos de icnofósiles procedentes de las marismas del Cámbrico de Wisconsin, con una antigüedad de quinientos millones...