martes, 16 de enero de 2024

CIENTÍFICOS ENCUENTRAN EVIDENCIAS DE THEIA, EL PLANETA QUE CHOCÓ CONTRA LA TIERRA Y DIÓ ORIGEN A LA LUNA.

 Una teoría ampliamente aceptada sobre el origen de la Luna sostiene que esta se formó tras la acumulación de escombros que fueron expulsados al espacio luego de que un planeta del tamaño de Marte, llamado Theia, chocara contra la joven Tierra hace 4.500 millones de años.

Ahora, un grupo de investigadores de Estados Unidos, China y Reino Unido aseguran que grandes trozos de Theia todavía se encuentran ocultos en el interior de nuestro planeta y que algunos de estos todavía pueden ser identificados con nuestros instrumentos científicos. El estudio que describe este hallazgo fue publicado en la revista Nature.



Según el equipo de científicos, los restos de Theia se encuentran como dos gigantescos trozos de roca del tamaño de un continente y que están, curvadas, entre el núcleo y el manto terrestre, a 2.900 km de profundidad. El primero se encuentra debajo de África y el segundo bajo el océano Pacífico.

Sabemos de ellos porque, cuando ocurren terremotos, las ondas sísmicas que atraviesan la Tierra se mueven de manera diferente cuando pasan por dichas zonas, que son más densas y más rica en hierro que otras partes del manto.

Anteriormente, los científicos habían teorizado que estas zonas anómalas —también llamadas provincias de baja velocidad de corte o simplemente LLVP— eran restos de antiguas losas tectónicas o del océano de magma original del planeta.



Sin embargo, una nueva simulación del impacto de Theia con la Tierra sugiere que sí pueden ser huellas duraderas productos de la colisión de ambos mundos.

Simulación del impacto

Tras la simulación, los investigadores han descubierto que gran parte del núcleo de Theia (aproximadamente el 3% de la masa actual de la Tierra) quedó atrapado en el planeta y luego se fundió en el núcleo.

Mientras tanto, un gran volumen del manto de Theia (casi el 5% de la masa de nuestro planeta) se quedó incrustado en el manto terrestre y luego dieron forma a los LLVP.

"En la mayoría de las simulaciones de impacto de formación de la Luna, la mayoría de los materiales lunares provienen del impactador, por lo que esperamos que futuras misiones puedan obtener rocas del manto lunar y compararlas con las manchas del manto para ver si comparten las mismas firmas químicas", dijo Hongping Deng, uno de los autores del artículo.

martes, 9 de enero de 2024

¿CUANTO TIEMPO VIVIAN LOS DINOSAURIOS?

 Determinar la esperanza de vida exacta de un dinosaurio es un desafío, ya que se basa en evidencias fósiles limitadas y en estudios comparativos con animales modernos. Sin embargo, los científicos han realizado estimaciones generales basadas en análisis de restos fósiles y estudios sobre el crecimiento y desarrollo de los dinosaurios.



En general, se calcula que la mayoría de los dinosaurios tenían una esperanza de vida que oscilaba entre los 20 y 30 años. Sin embargo, algunas especies lograban vivir más tiempo. Por ejemplo, el famoso Tyrannosaurus rex probablemente vivía alrededor de 30 años, mientras que los saurópodos gigantes como el Brachiosaurus y el Argentinosaurus podían llegar a vivir más de 50 años.

Es importante tener en cuenta que estas estimaciones son aproximadas y que pueden variar de acuerdo a factores individuales y circunstancias específicas de cada dinosaurio. Además, existen ciertas incertidumbres asociadas con la determinación de la edad en los fósiles, lo que puede afectar las estimaciones de vida de los dinosaurios.



Existen diferencias en la longevidad de los diferentes tipos de dinosaurios. Algunos dinosaurios tenían una vida relativamente corta, mientras que otros vivieron durante largos períodos de tiempo.

Los dinosaurios carnívoros generalmente tenían vidas más cortas en comparación con los herbívoros. Esto se debe en parte a su estilo de vida más agresivo y al hecho de que a menudo se enfrentaban a otros depredadores. Además, la competencia por alimento y territorio también influyó en su esperanza de vida.

Por otro lado, los dinosaurios herbívoros tendían a vivir más tiempo, principalmente debido a su dieta basada en plantas. Al no tener que cazar y enfrentarse a otros depredadores, podían vivir más tranquilamente. Algunas especies de herbívoros incluso vivieron durante varias décadas.

Es importante tener en cuenta que la longevidad de los dinosaurios no solo dependía de su tipo, sino también de otros factores como el tamaño, la salud y las condiciones ambientales. Además, la investigación sobre este tema está en constante evolución, ya que continuamente se descubren nuevos hallazgos y se actualiza nuestro conocimiento sobre los dinosaurios.



Los dinosaurios son criaturas que habitaron nuestro planeta durante un período de tiempo asombrosamente largo. Aunque en la actualidad solo existen como fósiles, se estima que vivieron desde hace aproximadamente 230 millones de años hasta hace unos 65 millones de años, cuando ocurrió la extinción masiva del Cretácico-Terciario.

Durante su existencia, los dinosaurios se diversificaron y adaptaron a una amplia variedad de hábitats y ecosistemas. Algunas especies eran pequeñas y ágiles, mientras que otras eran enormes y de movimientos lentos. Esta adaptabilidad les permitió sobrevivir y prosperar durante millones de años.



¿Puedes imaginar cuántas generaciones de dinosaurios han existido a lo largo de esos millones de años? Su longevidad como grupo es realmente fascinante y nos muestra cuán exitosos fueron en la Tierra. Desde el gigantesco saurópodo al más pequeño de los terópodos, los dinosaurios dominaron el paisaje durante un tiempo increíblemente largo.

Es importante destacar que los dinosaurios no desaparecieron por completo. Las aves modernas son consideradas descendientes directas de los dinosaurios, lo que significa que su legado continúa en la actualidad. Así que, de alguna manera, los dinosaurios siguen habitando nuestro planeta hasta el día de hoy.

NUEVOS DESCUBRIMIENTOS DE ICNOFÓSILES DE LAS MARISMAS DEL CÁMBRICO EN WISCONSIN REVELAN COMO ERAN LOS PRIMEROS ANIMALES QUE PIZARON LA TIERRA FIRME.

  Los nuevos descubrimientos de icnofósiles procedentes de las marismas del Cámbrico de Wisconsin, con una antigüedad de quinientos millones...