jueves, 27 de junio de 2024

HALLAN EN BRASIL EL PRIMER EJEMPLAR DE UN PARVOSUCHUS AURELIOI DE 237 MILLONES DE AÑOS.

 Antes de que aparecieran los dinosaurios y los pterosaurios, la Tierra estaba poblada por los pseudosuchios, unos reptiles parecidos a los cocodrilos que dominaban los ecosistemas en el Triásico. Hasta ahora, el registro fósil de estos animales se había limitado a China y Argentina pero ahora el investigador de la Universidad Federal de Santa Maria, Rodrigo Müller ha descrito el primer ejemplar de Parvosuchus aurelioi hallado en Brasil.

Este espécimen tiene aproximadamente 237 millones de años y vivió en el Triásico Medio-Tardío. 

Los paleontólogos afirman que dicho ejemplar se han recuperado el cráneo completo, once vértebras, una pelvis y las extremidades traseras.




 Antes de la dominación de los dinosaurios, los pseudosuquios eran una forma común de reptil cuadrúpedo del Periodo Triásico (hace 252-201 millones de años) que convivieron con otras especies de carnívoros más grandes. Junto a estos grandes depredadores convivían pseudosuquios más pequeños, conocidos como gracilisúquidos, que se han encontrado en zonas como China y Argentina pero nunca antes en Brasil.



Ahora, Müller ha descrito el descubrimiento de una nueva especie de gracilisúquido a partir de un espécimen hallado en la Formación Santa María, en Brasil. El autor ha bautizado a la nueva especie Parvosuchus aurelioi, que deriva de "parvus" (pequeño) y "suchus" (cocodrilo), y honra al paleontólogo aficionado Pedro Lucas Porcela Aurélio, quien descubrió estos fósiles.



El cráneo, que mide 14,4 centímetros de largo, presenta mandíbulas largas y delgadas con dientes puntiagudos que se curvaban hacia atrás, y varias aberturas craneales, según el estudio. El esqueleto, por el contrario, es de construcción ligera y se estima que mide menos de un metro de longitud, unas características que clasifican a P. aurelioi como un gracilisúquido, lo que la convierte en la primera especie de este grupo confirmada en Brasil, según ha subrayado el autor. Para Müller, este hallazgo pone de relieve la diversidad entre los pseudosuquios del Triásico durante el amanecer de los dinosaurios.


IDENTIFICAN FÓSIL DEL RIOJAVENATRIX LACUSTRIS UNA NUEVA ESPECIE DE ESPINOSAURIO BÍPEDO, PISCÍFORO Y NATIVO DE ESPAÑA.

 Una investigación a partir de fósiles hallados en Igea (La Rioja) ha logrado identificar una nueva especie de dinosaurio denominada 'La cazadora del lago' o Riojavenatrix lacustris, un bípedo del grupo de los espinosaurios, piscíforo, que medía 8 metros de largo y 2,5 de alto y pesaba 1,5 toneladas.

El director honorífico del Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja, Pachi Sáez-Benito, y el paleontólogo de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) Xabier Pereda Suberbiola detallaron la importancia de este nuevo hallazgo.



Sáez-Benito, señaló que a este ejemplar, que tiene un género y especie nunca antes definido, se le conoce coloquialmente como Britney. Sin embargo, su nombre científico responde a Riojavenatrix lacustris: por el territorio que le vio nacer, ser un animal cazador y porque sus huesos aparecieron convertidos en fósiles en los sedimentos de lo que fue el fondo de un lago hace 125 millones de años.



El científico explicó que esta especie era un dinosaurio con un cráneo bajo, con morro alargado, dientes cónicos y subcónicos, muy parecidos a los de un cocodrilo, por lo que estaba especializado en comer peces.

Además, tenía dos brazos muy grandes, hipertrofiados, acabados en tres dedos con tres garras que le servían como herramienta para cazar, ya que era un depredador que también podría alimentarse de cocodrilos, lagartos y terosaurios de su ecosistema, o bien de carroña, si lo necesitaba.



Para poder nombrar a una nueva especie de dinosaurio, ha precisado que hay que definir unas características particulares que no comparta con el resto de los dinosaurios espinosaurios repartidos no solo en Europa, sino en el resto del mundo, como los encontrados en África, Asia y América del Sur. 

Por su parte, Pereda Suberbiola, indicó que este espinosaurio también era carnívoro y tenía un cráneo y unos dientes parecidos a los cocodrilos.

Los restos fósiles para definir este nuevo género, encontrados en varios yacimientos de la zona de Igea, permitieron identificar piezas de los miembros posteriores, la cadera, la pelvis y algún fragmento vertebral, ha precisado.

Igea es, en la actualidad, una de las zonas con mayor cantidad de yacimientos y restos fósiles de espinosáuridos del mundo, fruto de las actividades desarrolladas por el equipo Garras, entre otros.



NUEVOS DESCUBRIMIENTOS DE ICNOFÓSILES DE LAS MARISMAS DEL CÁMBRICO EN WISCONSIN REVELAN COMO ERAN LOS PRIMEROS ANIMALES QUE PIZARON LA TIERRA FIRME.

  Los nuevos descubrimientos de icnofósiles procedentes de las marismas del Cámbrico de Wisconsin, con una antigüedad de quinientos millones...