jueves, 15 de agosto de 2024

MESSEL EL YACIEMIENTO FOSILIFERO, EN ALEMANIA, DECLARADO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD POR LA UNESCO.

 Los fósiles son nuestra mejor herramienta para conocer el estado de la vida sobre la Tierra en etapas muy anteriores a la nuestra. Normalmente, estos son parciales. Además, en muchas ocasiones los fósiles mayoritarios son los de animales acuáticos.




Pero en el sitio fosilífero de Messel, se combinan dos cosas: en primer lugar, las condiciones de preservación en el momento de la formación de los fósiles fueron excelentes. Además, representan una amplia cantidad de mamíferos terrestres del Eoceno. Este periodo de la Tierra arrancó hace 56 millones de años, con el máximo térmico del Paleoceno-Eoceno. En esta época, la temperatura de la Tierra ascendió súbitamente unos seis grados centígrados en unos 20.000 años. El clima del planeta cambió y se volvió propicio para la aparición de mamíferos, que apuntalaron así su dominio sobre las demás especies. Hace unos 33,9 millones, este calor tropical tocó a su fin con el Grande Coupure, una de las extinciones masivas de la Tierra. El dióxido de carbono descendió bruscamente por algún tipo de actividad volcánica o meteorito y la temperatura bajó a tal velocidad que muchas especies no se adaptaron a tiempo. Afectó especialmente a muchos mamíferos endémicos de Europa: muchos de los que habían dejado su huella en Messel.


Todo esto en solo 42 hectáreas, que es lo que ocupa el antiguo lago de Messel, generado por subducción. En 1859 se detectó el potencial de Messel como cantera de carbón y, sobre todo, de lutita bituminosa. Este material se forma por la descomposición anódica de la vegetación mezclada con el barro. Las rocas resultantes son capaces de producir combustible tras un proceso de pirolisis. Esta capa tiene aquí un grosor medio de trece metros y descansa sobre otra mucho más antigua de arenisca, de hace 270 millones de años. La actividad volcánica cerca del lago hacía que este produjera ocasionalmente gases tóxicos fatales para los animales. Los peces desaparecían, las aves se caían al lago y los mamíferos morían en la orilla. Todos caían al fondo del lago. En ausencia de oxígeno y de bacterias, apenas se modificaban durante el proceso de fosilización. No había nada en el fondo del lago, solo cadáveres que gradualmente se incorporaban a la lutita.



Muchos de los fósiles datan de hace 47 millones de años. En esa época, el territorio actual era una zona subtropical muy húmeda de vegetación exuberante: como si estuviéramos en el Amazonas. Esto dibujó un ecosistema muy diferente del actual, testigo de una época pasada. La conservación de los fósiles es tan extraordinaria que hay multitud de esqueletos completos, restos de piel, plumas, exoesqueletos con colores y estómagos de animales que dejaron constancia de la alimentación de sus dueños. Estos fósiles incluyen las primeras especies de primates conocidas, multitud de pequeños mamíferos como caballos enanos o murciélagos, unos 10.000 peces, reptiles, aves rapaces y miles de invertebrados. Destaca una pareja de tortugas en plena cópula: seguramente se despistaron en plena acción y al descender en el agua entraron en la zona anóxica, preservando esta postura durante millones de años. Junto a los fósiles de animales se han identificado unas treinta especies de plantas.


La historia del sitio comienza con la apertura de la cantera. A comienzos del siglo XX se empezaron a ver fósiles, pero la mina continuó en actividad hasta los años 60. En 1971 se cerró oficialmente con una propuesta inicial de convertirla en vertedero. Sin embargo, varios científicos lograron un retraso de los planes para extraer fósiles. Hacia 1974 había ya demasiadas evidencias de la importancia del sitio. Finalmente, en 1991 el estado de Hesse compró el lugar y se convirtió en un paraíso para los paleontólogos bajo la dirección de la Sociedad para la investigación de la naturaleza Senckenberg. Desde 1996 hay un programa que ofrece amnistía total para los que en el pasado saquearon fósiles en Messel, con la esperanza de reunir la mayor cantidad posible.

El nombre de Messel viene del pequeño pueblo en el que está el lugar, de unos 4.000 habitantes. Se encuentra a unos quince minutos de Darmstadt,  en Alemania.


viernes, 2 de agosto de 2024

LOS SUPER CONTINENTES DE LA TIERRA

 En los mapamundis se puede apreciar la configuración de los continentes, pero no siempre ha sido la misma. A través de la teoría científica denominada Deriva Continental, publicada en la obra El Origen de los Continentes y los Océanos en 1912 del Astrónomo, Meteorólogo y Geofísico Alfred Lothar Wegener (Berlín, 1880 -1930), se nos da respuesta a la pregunta del porqué de los fenómenos que ocurren en la corteza terrestre y de la modificación de la corteza terrestre, en ella se nos explica que su origen está en las corrientes convectivas del manto superior, que la modifican ya sea elevándola, fracturándola, separándola o invirtiendo las capas que la constituyen o hundiéndola. A través de la Derivada Continental se nos dice que hubo un tiempo en que todas las tierras estuvieron juntas en un supercontinente llamado Pangea que significa “ tierras juntas” y que a finales del mesozoico empezaron a separarse en solo dos bloques continentales llamados Laurasia y Gondwana y que estos a la vez se fraccionaron y separaron desplazándose lentamente hasta alcanzar las posiciones que tienen los continentes en la actualidad y que ya conocemos.

Pero la configuración del supercontinente que nos menciona la Derivada Continental no han sido solo la única, sino que a lo largo de toda la historia de la tierra mucho antes que Pangea hubo otros más supercontinentes que cronológicamente son los siguientes:



Vaalbará. Es el nombre del primer e hipotético supercontinente que se cree existió sobre la Tierra en el Eón Arcaico desde hace 3 800 millones de años hasta 3 300 Millones de años. Su existencia se basa en estudios geocronológicos y paleomagnéticos hechos entre los dos cratones c/ arcaicos (protocontinentes) Kaapvaal y el Pilbara. El Kaapvaal (denominado así por la provincia sudafricana de Kaapvaal) y el Pilbara (de la región de Pilbara, de Australia Occidental).



Ur. Fue un continente, que probablemente se formó hace unos 3.000 millones de años en el Eón Arcaico y es considerado como un supercontinente a pesar de que probablemente fuera menor que la actual Australia y este probablemente habría perdurado hasta hace unos 2.900 millones de años, momento en que se habría desintegrado y desaparecido. Este continente permaneció estable durante cientos de millones de años y siguió creciendo en extensión siendo testigo del nacimiento del supercontinentes Kenorland.



Kenorland. Se cree que se formó durante la era Neoarcaica, hace unos 2.700 millones de años, a partir de la unión de varios cratones y de la formación de nueva corteza continental. Este supercontinente estaba constituido, entre otros, por los cratones Laurentia (el núcleo de la actual América del Norte y Groenlandia), Wyoming, Báltica (el núcleo de Escandinavia y del Báltico actuales), Kola (noroeste de Rusia), Karelia (Finlandia), Siberia (en Siberia), Amazonia, São Francisco y Rio de la Plata (localizados actualmente en Sudamérica), parte de Australia Occidental Kalahari (actualmente localizado en el sur de África), África Occidental, el Congo y Nilo Occidental (norte-centro de África), Yangtze (Sur de China) y la actual Antártida, por lo que se cree que era mucho más grande (en extensión) que su predecesor. La fragmentación y ruptura con tendencia a la desaparición de este supercontinente debió de ocurrir a principios de la era Paleoproterozoica, esto hace unos 2.500 – 2.000 millones de años, durante los períodos Sidérico y Riásico, fue un acontecimiento que se prolongó en el tiempo, su proceso comenzó con la separación del continente Ártica (que incluía los cratones de Laurentia, Wyoming, Siberia y Báltica), hace aproximadamente 2.500 millones de años del resto de la masa continental. Los estudios paleomagnéticos muestran que Kenorland estaba, en su mayor parte, localizado a bajas latitudes durante el inicio de la etapa de rifting d/(ocurrida hace unos 2.480 – 2.450 millones de años); el escudo Báltico se situaba sobre el Ecuador y estaba unido al cratón de Laurentia, formando una sola estructura (el continente Ártica) junto con los cratones Kola, Karelia y Siberia.



Nena. Fue un supercontinente que surgió hace aproximadamente 1.800 millones de años y que comprendía Siberia, Báltica, Groenlandia y Norteamérica. Nena se unió a Atlántica y Ur (que ya era más extenso) para luego formar Rodinia. El término Nena es un acrónimo que deriva de "Norte de Europa y Norte de América".



Atlántica. Fue un supercontinente que surgió hace aproximadamente 1.800 millones de años. Alrededor de 200 millones de años más tarde, se convirtió en parte del supercontinente Columbia y 300 millones de años más tarde, se separa de Columbia. Hace 1.100 millones de años (o 400 millones de años después de la desintegración de Columbia), se une a Nena y Ur pasa a formar parte del supercontinente Rodinia. Después de que Rodinia se dividiera y los fragmentos se volvieran a reunir hace 600 millones de años, pasa a formar parte del supercontinente Pannotia.



Columbia. Se formó hace entre 2000 y 1800 millones de años, originándose orogenias; con casi todos los continentales de la Tierra de aquel tiempo. y posiblemente existió aproximadamente desde 1800 a 1500 millones años en el Paleoproterozoico y consistió en un proto-cratón que integraban los ex-continentes de Laurentia, Báltica, Ucrania, Amazonia, Australia, y posiblemente Siberia, norte de China y Kalahari. Su existencia se basa en datos paleomagnéticos. y se estima que este supercontinente tendría cerca de 12.900 kilómetros de norte a sur, y cerca de 4.800 kilómetros en su parte más ancha. Columbia comenzó a fragmentarse hace alrededor 1600 millones de años y continuó hasta el final de su desintegración hasta hace alrededor de 1300 a 1200 millones de años.




Rodinia. Comenzó a formarse hace alrededor de 1.300 millones de años a partir de tres o cuatro continentes preexistentes, un acontecimiento conocido como la Orogenia Grenville. Fue un supercontinente que existió hace 1100 millones de años, durante la era Neoproterozoica y reunía gran parte de la tierra emergida del planeta. Empezó a fracturarse hace 800 millones de años debido a movimientos magmáticos en la corteza terrestre, acompañados por una fuerte actividad volcánica. La existencia de Rodinia se basa en pruebas de paleomagnetismo que permiten obtener la paleolatitud de los fragmentos, pero no su longitud, que los geólogos han determinado mediante la comparación de estratos similares, actualmente muy dispersos. Rodina estaba conformada por 8 continentes más tarde volvieron a reunirse en el supercontinente global denominado Pannotia.



Pannotia. Tras la fragmentación de Rodinia, se formaron tres continentes llamados Protolaurasia, Protogondwana y el cratón continental del Congo. Este último se colocó entre los dos primeros y formó Pannotia supercontinente hipotético que probablemente existió desde hace 600 millones de años y se desintegró hace 550 millones de años a finales del Precámbrico.



Pangea. Fue el supercontinente que existió al final de la era Paleozoica ( 542 Millones de años – 250 millones de años a.c. ) y comienzos de la Mesozoica( 250 millones de años-65 millones de años a. c. ) y se formó por las placas tectónicas a finales del período Carbonífero (hace aproximadamente 300 millones de años) cuando los continentes, que antes estaban separados derivados de la desintegración de Pannotia, se unieron formando un solo supercontinente rodeado por un único mar, Panthalassa.

El nombre Pangea aparentemente fue usado por primera vez por el alemán Alfred Wegener, principal autor de la teoría de la deriva continental, en 1912, su significado es "toda la tierra". Se cree que su forma original de era una masa de tierra con forma de "U" o de "C" distribuida a través del Ecuador. Ya que el tamaño masivo de Pangea era muy pequeño, las regiones internas de tierra debieron ser muy secas debido a la falta de precipitación. En este supercontinente los animales terrestres habrían podido emigrar libremente de un extremo a otro.



Pangea habría comenzado a fragmentarse entre finales del Triásico(252 millones de años - 201 millones de años), y comienzos del Jurásico (hace aproximadamente 200 millones de años), producto de los cambios y movimientos de las placas tectónicas. El proceso de fragmentación de este supercontinente condujo primero a dos continentes, Gondwana al oeste y Laurasia al norte, separados por un mar circumecuatorial (mar de Tetis), fragmentación que aún sigue en proceso ya que el proceso geológico de desplazamiento de las masas continentales se mantiene en marcha al día de hoy

Los continentes actuales son Europa, áfrica, Asia, América y la Antártida, cuya configuración es la actual, pero dado que la tierra sigue fracturada en placas, es muy posible en el futuro la formación de un nuevo supercontinente que podría formarse por la fusión de Asia y Norteamérica el cual tiene ya por nombre AMASIA. Esta configuración que es una alternativa de Pangea última, que podría efectuarse si la dorsal mesoatlántica del océano Atlántico continua abriéndose mientras que Eurasia rota bajo el impulso de África podría dirigirse en dirección al norte. Bajo tales circunstancias, Norteamérica podría fusionarse con Asia a lo largo de la línea de sutura de Siberia. Aproximadamente al mismo tiempo, Australia y la Antártida se dirigirían al noreste en un proceso que cerraría gran parte del océano pacífico, mientras que el Atlántico actual habría crecido hasta convertirse en el océano más grande del nuevo mundo.

NUEVOS DESCUBRIMIENTOS DE ICNOFÓSILES DE LAS MARISMAS DEL CÁMBRICO EN WISCONSIN REVELAN COMO ERAN LOS PRIMEROS ANIMALES QUE PIZARON LA TIERRA FIRME.

  Los nuevos descubrimientos de icnofósiles procedentes de las marismas del Cámbrico de Wisconsin, con una antigüedad de quinientos millones...